
La salud atraviesa un momento de transformación. Mientras el sistema argentino continúa dividido entre el sector público, las obras sociales y la medicina privada, una reciente resolución de la SSN habilita un nuevo modelo para los seguros de salud. En esta entrevista con El Seguro en Acción, Pablo Pescie explica los desafíos del financiamiento, las limitaciones del esquema actual y las perspectivas de un mercado que podría cobrar un protagonismo inédito en los próximos años.
¿Por qué el sistema de salud argentino es tan fragmentado y segmentado, y qué consecuencias trae esto para el acceso y la calidad de la atención?
El sistema de salud en Argentina esta conformado por tres (3) subsistemas o subsectores; el sistema público, el sistema privado y el sistema de la seguridad social.
El subsistema público es financiado por el estado y puede ser nacional, provincial o municipal. El servicio se otorga en los sitios hospitalarios, centros de salud primaria, etc, todos ellos dependiente del estado según sea (nacional, provincial o municipal).
El subsistema privado es el financiado por privados y esta conformado por la medicina prepaga, los seguros de salud y los “gastos de bolsillo” (son los gastos que cada persona asume desde su economía, sin financiador alguno). Cuentan, según sea, con prestadores propios de las empresas o por prestadores privados contratados.
El subsistema de la seguridad social está conformado por las obras sociales y por las aseguradoras de riesgos del trabajo. Las primeras se financian con los aportes y contribuciones de trabajo formal y las segundas con los pagos de los empleadores. Este subsistema da sus servicios a través de centros propios, centros públicos o centros privados contratados.
Como se puede ver el sistema de salud argentino cuenta con sendos financiadores y con sendos prestadores. A punto de partida de esta situación es que se define el sistema de salud argentino como segmentado y fragmentado.
Esta conformación trae aparejado dificultades a la hora de acceder a los servicios, ineficiencia en las prestaciones, desigualdad en la oferta de cobertura y prestaciones, etc. Todo esto, puede mitigarse o desaparecer si los subsistemas trabajasen de manera mancomunada aprovechando al máximo la capacidad prestacional de todos y facilitando asi el acceso a la salud de la población.
¿Cuáles son hoy los principales desafíos de financiamiento que enfrenta el sistema de salud en la Argentina?
La salud en el mundo se encuentra en permanente evolución y adelantos; con ello los costos en ese tema se incrementan. En algunos países, como Argentina, hay además procesos inflacionarios. Todo esto hace que la medicina y los sistemas de salud enfrenten en desafío de su financiamiento. Sumado a ello, en Argentina especialmente, en algunas circunstancias hay retrasos en la cadena de valor respecto de actualización de valores y plazos de pago. Esta circunstancia hace que la financiación del sistema de salud sea un verdadero desafío.
¿Qué rol cumplen actualmente el sector público, las obras sociales y la medicina prepaga dentro de esa fragmentación, y qué margen hay para una mayor articulación entre ellos?
Como fue mencionado anteriormente los tres subsectores tiene escasa articulación entre ellos. Desde mi punto de vista, el margen para una mayor interacción entre los subsectores es muy alta; la definición de ello se encuentra en manos de los actores de cada subsector y en el estado.
¿Qué cambia concretamente con la nueva resolución de la SSN que habilita al seguro a ofrecer coberturas prestacionales además de las indemnizatorias?
En Argentina se encuentra vigente el seguro de salud de carácter indemnizatorio. Es decir, ante la aparición de un riesgo cubierto (oncológico, trasplante, etc) la compañía aseguradora indemniza por ello al asegurado. Con fecha 19 de junio del corriente año la SSN publica el decreto 258 que permite a las aseguradoras dar cobertura de seguro de salud prestacional; esto quiere decir que la aseguradora puede tener prestadores de salud y darles servicios a sus asegurados. El cambio, dentro de los seguros de salud, es significativo en argentina ya que pone en la misma línea a los seguros de salud con los demás financiadores mencionados y le da la potestad de dar prestaciones medicas y no solo indemnizar los riesgos cubiertos.
¿Esta resolución puede abrir una etapa de crecimiento para el seguro de salud como alternativa de cobertura privada en la Argentina? ¿Por qué?
En el mundo desarrollado, y sin ir muy lejos, en nuestro país vecino Uruguay, la cobertura de salud privada se hace a través de seguros de salud. Es decir, un sistema de financiación de salud con cobertura y topes de póliza, deducibles, etc. que hacen del sistema algo mas predecible (tanto en coberturas como en valor de cuota). Esto permite inferir una cobertura sustentable a lo largo del tiempo, cosa que en este momento está en duda para los sistemas actuales.
¿Qué condiciones (regulatorias, de mercado, culturales) tendrían que darse para que el seguro de salud gane terreno como complemento o alternativa al sistema tradicional?
En términos sociales, una inicial es el pensamiento colectivo. En Argentina estamos muy acostumbrados a las condiciones de los sistemas actuales de cobertura y cuando aparece una nueva forma, da prurito o genera dudas. Estas dudas están dadas principalmente por el monto de la cobertura, que en los sistemas actuales y de la mano del PMO, son infinitos y por la eventualidad del pago de deducibles o copagos.
En el marco regulatorio, la resolución mencionada mas arriba de la SSN es un primer paso muy importante hacia el seguro de salud similar a lo que existe en el mundo desarrollado. Faltan definir algunos aspectos, mas que nada técnicos, para poder trabajar de manera eficiente y sustentable ya en cobertura de salud prestacional desde el seguro.
Respecto del mercado, es necesario trabajar en las estructuras empresariales para dar ese giro que significa una nueva forma de cobertura. La madurez del mismo es suficiente para trabajar sobre ello. Sabiendo que las predicciones son riesgosas, me animaría a decir que, en argentina, tal vez en los próximos cinco a diez años, el seguro de salud sea una forma relevante de cobertura de salud privada.

